Aislamiento de edificios históricos

straw-clay board - historic building insulation

Podemos proporcionarle materiales de aislamiento de edificios históricos.

Tablero de construcción prefabricado, hecho de paja y arcilla. Puede aplicarse como fondo prefabricado para estructura seca, como esqueleto de pared de vivienda o como material termoaislante interior para paredes de madera y ladrillo (variante de doble cara). Cubierta simple o doble con arcilla sobre una red de yute, acabada con un reborde de 55 mm. Se caracteriza por su bajo peso y su buen aislamiento térmico y acústico.

Aislamiento de edificios históricos con placas transpirables de paja-arcilla.

El aislamiento de edificios históricos presenta retos únicos debido a la necesidad de preservar la integridad arquitectónica del edificio al tiempo que se mejora la eficiencia energética. El aislamiento de estos edificios debe realizarse con sumo cuidado para evitar dañar los materiales históricos y mantener el significado histórico del edificio. A continuación se ofrece una visión general de las consideraciones y los métodos necesarios para aislar edificios históricos:

Consideraciones para aislar edificios históricos

Preservación del carácter: Cualquier estrategia de aislamiento debe preservar el carácter histórico del edificio, sus características, acabados y técnicas de construcción.

Transpirabilidad: Los edificios históricos a menudo se diseñaban para “respirar”, permitiendo que la humedad se evaporara de forma natural. Los materiales y métodos de aislamiento no deben atrapar la humedad, lo que podría deteriorar el tejido del edificio.

Reversibilidad: Idealmente, cualquier cambio realizado en un edificio histórico debe ser reversible, de modo que los futuros conservacionistas puedan restaurar las condiciones originales sin muchos problemas.

Compatibilidad: Los materiales utilizados para el aislamiento deben ser compatibles con los materiales de construcción existentes para evitar reacciones químicas o daños físicos.

Normativa: Es posible que existan normativas y directrices estrictas que regulen lo que se puede o no se puede hacer para aislar edificios históricos, especialmente los que están catalogados o protegidos.

Métodos de aislamiento de edificios históricos

Aislamiento de tejados y áticos: Suele ser el lugar más sencillo para añadir aislamiento, ya que no suele interferir con la estética del edificio. Se suelen utilizar materiales como lana mineral, celulosa o espumas especiales que permiten la transpiración.

Aislamiento de paredes: Puede resultar más complicado debido a los posibles daños que se producen al instalar el aislamiento. Las opciones incluyen celulosa o espuma insuflada, que puede introducirse en las cavidades de la pared a través de pequeños agujeros que luego se parchean. La última tecnología incluye placas de arcilla de paja que pueden instalarse en el interior de una pared.

Aislamiento del suelo: El aislamiento puede añadirse bajo las tablas del suelo o desde un semisótano o sótano. Debe procurarse una ventilación adecuada para evitar la acumulación de humedad.

Tratamiento de ventanas: Las ventanas históricas pueden ser muy ineficientes. En lugar de sustituirlas, se puede instalar un acristalamiento secundario o utilizar láminas especializadas para mejorar el rendimiento térmico sin alterar el aspecto.

Protección contra las corrientes de aire: El sellado de huecos alrededor de puertas, ventanas y otras zonas para evitar las fugas de aire puede mejorar significativamente la eficiencia energética sin afectar a la estructura del edificio.

Técnicas y materiales especializados

Placas de paja y arcilla: Pueden aplicarse a las paredes y son compatibles con muchos materiales de construcción tradicionales.

Aislamiento de aerogel: Se trata de un material aislante muy eficaz que a veces puede utilizarse en capas finas para proporcionar altos niveles de aislamiento sin mucho volumen. El inconveniente del aerogel es su precio.

Papel pintado térmico: Se trata de un papel pintado con propiedades aislantes que a veces puede utilizarse en edificios históricos.

Desafíos

Coste: Aislar edificios históricos puede resultar caro debido a los materiales y técnicas especializados que requiere.

Experiencia: Requiere la habilidad de profesionales con experiencia tanto en conservación como en rehabilitación energética.

Conclusión

El aislamiento de edificios históricos es un delicado equilibrio entre la preservación del pasado y la apuesta por el futuro. Con el enfoque adecuado, es posible conseguir mejoras de la eficiencia energética manteniendo la integridad histórica del edificio. Una evaluación, planificación y ejecución cuidadosas, utilizando materiales y métodos adecuados, son cruciales para el éxito del aislamiento de los edificios históricos.